Bárbara Freitag Cornelius: “Tenemos que trabajar juntos para salir de esto”.

La Presidenta de la Red Social de la CCHC en Temuco apuesta por un trabajo mancomunado entre empresarios y trabajadores para salir de la crisis creada por el Coronavirus.

Arquitecta titulada el año 2000 en la Universidad Autónoma de Chile, proviene de una familia de arquitectos (su abuelo diseñó las Termas de Puyehue y su padre estuvo a cargo de la DOM Osorno por 30 años), y uno de sus hijos ya muestra interés en la arquitectura. Actualmente ocupa el cargo de Presidenta de la Red Social de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) en Temuco, desde 2018.

“La CCHC tiene asociados en todo Chile y cuenta con sedes en las ciudades grandes, con sede central en Santiago, con alrededor de 2.300 socios a nivel nacional y unos 205 en Temuco. Funciona con un presidente a la cabeza, un presidente social y presidentes de varios comités como el Inmobiliario, entre otros”, explica.

La CCHC surge hace 69 años. Creada originalmente por un grupo de empresarios para organizarse como empresas y profesionales del rubro de la construcción, tomado como pilar fundamental la preocupación social de sus trabajadores y familias.

“Nuestra institución cuenta con una red de apoyo a los socios para actualizarlos en nuevas tecnologías, nuevas legislaciones y entregar asesorías, somos un gremio activo en todo lo que se refiere al ámbito de la Construcción, por su parte, la Red Social se preocupa de implementar los programas de beneficios nacionales para los trabajadores de empresas socias, y Mundo Socios para los socios-empresas y socios-personas”, agrega Freitag.

La Red social cuenta con varias instituciones que prestan servicios de apoyo al trabajador, como la Fundación Social, Salud Laboral, la Escuela Tecnológica de la Construcción (ETC), Mutual de Seguridad, entre otras.

Aporte social a La Araucanía

La profesional señala que el rubro de la construcción genera más de 50 mil puestos de trabajo en la región, siendo uno de los rubros más importantes, pues abarca a profesionales, técnicos, obreros calificados y jornales.

“Una parte importante de mi trabajo consiste en sensibilizar al empresariado para integrar más programas sociales, para lo cual me ha servido mi experiencia como inspector técnico de obras, sabiendo desde adentro la realidad de los trabajadores y sus familias“, agrega, calculando que actualmente tiene a un 80% de los socios de la CCHC sensibilizados en este sentido.

Algunos ejemplos de las iniciativas que ha llevado adelante son el convenio con Banco Estado para que los trabajadores accedan a viviendas, “A pasos de tu casa propia”, o el programa “Construye tranquilo” en el ámbito de la salud, además de la certificación de oficios por medio de la ETC, Escuela Tecnológica de la Construcción, y la Certificación aprobada por “Chile Valora”.

Ejemplo de ello son los cursos para ceramistas, lo que permite a los trabajadores obtener un oficio calificado, o incluso más de un oficio, “porque la formación es un pilar importante dentro de nuestra gestión”, asegura.

Otros ejemplos de alianzas son el trabajo que se realiza con SENCE, con el Seremi del Trabajo, OMIL y otras instituciones a través de la Mesa de Capital Humano.

Coronavirus

Tal como otros sectores de la sociedad, la pandemia del Coronavirus golpeó fuerte al rubro de la construcción en La Araucanía. “Lo primero que hicimos para enfrentar la contingencia del Coronavirus fue implementar protocolos sanitarios para el manejo de la seguridad contra el virus en obra”, explica, agregando que “El protocolo sanitario fue una iniciativa de Temuco que se fue con el paso de los días complementando a nivel central y luego se adoptó a nivel nacional , luego se instaló el protocolo social que apunta principalmente a los trabajadores cesantes, darles apoyo consistente en una llamada de un asistente social con la finalidad de darles a conocer los beneficios de la cámara y los beneficios sociales estatales más una caja de alimentos  , además creamos la Mesa Covid en conjunto con el Seremi del Trabajos y Seremi de Salud, ambas entidades siempre muy dispuestos a colaborar con nosotros,  para ir resolviendo en conjunto los obstáculos y buscar soluciones en pro de seguir adelante con el trabajo sin descuidar las medidas de seguridad ante este Virus.

“Aún no vemos el final de la pandemia. Al principio hubo obras paralizadas en el radio urbano y no existía conocimiento sobre la enfermedad, hubo que en la marcha reorganizar todo, y al levantarse la Cuarentena aprender a trabajar así, todo esto ha tenido un gran costo para las empresas y para los trabajadores, apareció la cesantía, la incertidumbre, la inestabilidad”, señala.

“De aquí en adelante sólo saldremos de esto trabajando juntos. Todos debemos poner de nuestra parte, respetándonos, valorándonos, debe existir una preocupación mutua entre los trabajadores y los empresarios, porque ambos dependen uno del otro”, señala Bárbara Freitag, “debemos seguir creciendo, capacitándonos, trabajando en forma mancomunada. Estamos en el minuto del trabajo en equipo, con energía positiva y auto cuidado”.