JULIO FIGUEROA SILVA, Director Regional de CONAF:

Conversamos con la autoridad regional a cargo de los parques nacionales y áreas silvestres protegidas de La Araucanía, quien destaca la importancia de la naturaleza en la salud mental de las personas, el aumento de visitantes chilenos a los parques y la importancia de la seguridad personal y grupal.

“Cuando llegó la pandemia y se tomaron las medidas sanitarias a nivel nacional, nos encontrábamos aún con las operaciones de supresión de incendios forestales y con las operaciones de término de temporada de verano en las Áreas Silvestres Protegidas de la región, por lo que tuvimos que adaptarnos a esta nueva realidad de forma rápida y segura para nuestro personal y para mantener protegidos los recursos naturales”, así recuerda Julio Figueroa Silva, Director Regional de CONAF en La Araucanía, el contexto en que se encontraba su institución al momento de declararse la pandemia del COVID-19.

El ejecutivo señala que específicamente en los parques, se tomó la medida de cerrar al público, manteniendo al personal en sus puestos de trabajo para mantener la supervigilancia de las áreas protegidas, “debemos recordar que aún se mantenían altas temperaturas y constantes tormentas eléctricas que podían provocar incendios en alta cordillera”, agrega.

Fue un periodo muy difícil, pero gracias al compromiso de guardaparques y apoyo del personal administrativo, se pudieron establecer los mecanismos para entregar los insumos básicos de seguridad sanitaria. “Luego, comenzamos enseguida a trabajar para establecer un futuro retorno de las personas a los parques”, afirma.

Reapertura

En este sentido, Figueroa recuerda que no tardaron tanto en comenzar las operaciones de apertura de los parques, si bien habían cerrado en abril de 2020, la apertura gradual comenzó el primero de septiembre del mismo año con cuatro parques nacionales, en que de La Araucanía se incluían Conguillío, Villarrica, Malalcahuello y el Monumento Natural Cerro Ñielol.

“Fue un periodo de aprendizaje y de adaptación, ya que teníamos un estricto protocolo sanitario y aforos muy reducidos, los que se complementaban con las etapas en las que se encontraban las comunas”, explica Figueroa, agregando que “Todo esto lo hicimos teniendo en mente la importancia que tiene para nuestros vecinos en las comunas donde se encuentran emplazadas las áreas silvestres, las que en algunos casos se utilizan para veranadas, recolección de piñones por parte de comunidades mapuche, así como recolección de lawen (plantas medicinales)”.

La apertura gradual llegó a su peak en diciembre de 2020, con la apertura de todas las áreas silvestres de la región, pero siempre de acuerdo al paso en que se encontraba la comuna y manteniendo un aforo reducido. “Eso significó un tremendo esfuerzo de coordinación con los municipios y de nuestro personal, ya que hay parques que se encuentran emplazados en más de una comuna, lo que a veces las personas no querían entender y llegaban igual, provocando de forma irresponsable posibles traslados del virus”, explica.

Desde el 15 de julio de este año, se modificaron los protocolos permitiendo el ingreso a los parques sin importar la condición paso en que se encontraba la comuna, ampliando los aforos reducidos por la capacidad máxima de acogida de las áreas silvestres, permitiendo, con pase de movilidad, que muchas más personas llegaran a los parques nacionales.

Naturaleza y salud mental

“El entorno natural y el contacto con la naturaleza colaboran con la salud mental y emocional de las personas, y como lo entendemos de esa forma es que siempre trabajamos para poder abrir lo antes posible y permitir a las personas disfrutar de los parques nacionales”, explica el Director Regional de CONAF.

“Un problema que hemos detectado es que muchas personas al asistir a un parque nacional olvidan la pandemia, se aglomeran de forma irresponsable, y dejan a un lado las mascarillas”, agrega, “por lo que hemos sido majaderos en recalcar y recordar que no por que estemos en un parque debemos olvidar algunas medidas preventivas básicas, como evitar aglomeraciones, mantener distancia entre las personas, y por supuesto, si se encuentra con otras personas en senderos, usar mascarilla. Lo importante es que las personas que vayan a un parque nacional disfruten la experiencia, pero siempre pensando en la seguridad personal y grupal”.

En este sentido, Figueroa recalca que existen protocolos de ingreso a las áreas silvestres que van desde el uso de mascarilla, distancia entre personas, uso de alcohol gel en el ingreso, entre otras, “pero lo más importante para nosotros es que la gente haga caso a las recomendaciones de los guardaparques, que lo único que buscan es que todas las personas que ingresan puedan disfrutar su visita”.

No botar mascarillas

Sobre la labor de los guardaparques, el director señala que sus funciones siguen siendo las mismas: la conservación de los recursos naturales es el objetivo primordial, y es por eso se solicita a las personas a ser responsables, “la responsabilidad es individual y es la única forma que superemos la pandemia. Por otra parte, volvemos hacer el llamado a las personas a no botar las mascarillas y llevarse su basura, porque también el cuidado de los parques nacionales debe ser responsabilidad de todos, pensando en las futuras generaciones”.

Sobre las iniciativas de implementar visitas on line, en el marco de la pandemia, Figueroa señala que hubo una experiencia de recorrido virtual en el Parque Conguillío, pero nada reemplaza la experiencia de contacto con el entorno natural. “Si bien es una alternativa para ver paisajes y conocerlos de forma remota, que no descartamos ampliar a otras áreas silvestres, no podemos dejar de mencionar que la única forma en que uno se conmueva con la naturaleza es viviéndola”, afirma.

Demanda turística

Con la pandemia y el cierre de fronteras se produjo una gran demanda de turistas nacionales y principalmente de La Araucanía, por lo que ha sido muy reconfortante ver a más chilenos en los parques: “Siempre hicimos llamados a conocer, disfrutar y respetar los parques, pero vemos que tuvo que venir una pandemia para que las personas tuvieran la necesidad de salir a conocerlos”, reflexiona.

De todos modos, Figueroa destaca que “más allá de lo importante que pueden ser los turistas para los parques, vemos que con estas visitas también se reactivan las economías locales, que mucha necesidad tenían de funcionar y que son parte importante de la apertura de los parques, ya que el comercio y los operadores turísticos son quienes prestan los servicios para que las personas puedan tener una experiencia al visitar las áreas silvestres”.

“Por eso, más allá del llamado a que conozcan nuestros parques, reservas y monumentos naturales, invitamos a todas las personas a comprar o contratar los servicios en el comercio de las comunas aledañas a los parques nacionales, para que esta apertura de las áreas silvestres protegidas también sea un aporte a la reactivación de las economías locales”, puntualiza el Director Regional de CONAF Araucanía.

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