Débora Souza y Enrique Hidalgo, entrenadores de Gimnasia Rítmica Deportiva:

Ambos entrenadores de destacada trayectoria nacional e internacional, destacan la labor realizada desde Temuco por esta liga que nació en plena pandemia, para apoyar el entrenamiento y la competición entre las gimnastas.

Débora Souza
Enrique Hidalgo

“Toledo está en una zona al sur de Brasil, donde la gente es muy amable, muchos se dedican a la agricultura, y los agro negocios son los que predominan en esta región, muy similar al sur de Chile”, explica Débora Souza, sobre la ciudad donde nació y se crio.

“Estudié Educación Física en una Universidad Paranaense (UNIPAR), porque para enseñar gimnasia se debe poseer el título de profesora de educación física”, y consultada sobre su llegada a la gimnasia, recuerda que su padre jugaba futbol, y en la empresa en que trabajaba (SADIA) tenían escuelas de deportes para niños, “mi padre me dio a elegir entre el vóleibol y la gimnasia, y elegí la gimnasia, primero en la escuela, luego en el equipo y muy temprano, a los 13 años, empecé como auxiliar de mi entrenadora jefe. Hasta los 18 años cumplí el rol de gimnasta y entrenadora y luego seguí solo como entrenadora”.

Desde los 15 años, Débora tenía responsabilidad de entrenadora, armar coreografías, planear entrenamientos, “y aparte de entrenadora también me formé como juez, formé parte de la comisión técnica de gimnasia rítmica de Paraná, una de las zonas de Brasil desde donde salen más gimnastas, individuales y por equipo, incluso mi club, SADIA, es uno de los con mejores resultados para Brasil”.

“De niñas sólo teníamos una entrenadora, por lo que las más grandes ayudábamos a las más pequeñas, quizás eso también influyó en mi vocación como entrenadora, hasta llegar a formar a gimnastas con éxito nacional e internacional”, destaca la profesional.

Débora Souza llegó a Chile en enero de 2017, por invitación de la entrenadora Daniela Villegas, “quien hizo unas especializaciones en mi club en 2015; el 2016 nos encontramos en el campeonato sudamericano de selecciones en Colombia y luego me invitó a venir a Chile”. Ese primer año trabajó sólo con el equipo de Daniela, el 2018 sumó un equipo de La Reina, y todas las niñas con las que ha entrenado, y también sus familias, se han sentido muy satisfechas con el trabajo de Débora.

Disciplina y respeto

“Lo primero que les enseño es la disciplina y el respeto, junto con el entrenamiento, y así se producen cambios muy significativos, se establece como un marco dentro del cual trabajar. Sólo el hecho de sistematizar el entrenamiento, ya produce un cambio muy grande en las alumnas”, explica, agregando que “yo tengo mi sistema de entrenamiento y eso les ayuda mucho, entender cómo entrenar, por qué entrena, eso las motiva mucho y les permite obtener resultados”.

La profesional explica que, así como en Brasil, en Chile se ha encontrado con la misma falta de apoyo hacia la gimnasia: “En el fondo los clubes de gimnasia son las niñas, sus mamás y las entrenadoras”.

Santiago 2023

“Actualmente estoy contratada por el Comité Olímpico de Chile (COCH) para trabajar con la Federación Nacional de Gimnasia de Chile (FENAGICHI) a tiempo completo, siendo el objetivo preparar un conjunto nacional Senior, para participar en los Juegos Panamericanos que se realizarán en Chile el 2023”, explica.

El equipo nacional está integrado por 10 gimnastas, seis de las cuales están trabajando de manera presencial y cuatro de manera online, por zoom. “Ya son tres meses llevando una vida totalmente chilena”, afirma, “y lo que más me motiva de este grupo es que son gimnastas muy dedicadas y trabajadoras, todas tienen esas ganas de superarse y ser mejores cada día”.

La entrenadora destaca también la diversidad de edades de quienes integran el equipo, por ejemplo, Valentina Castro (25), Valentina Cuello (23) y Catalina Santibáñez (22), pero al mismo tiempo hay integrantes de 16 y 17 años, “y esta mezcla es super importante para mí, porque se mezclan edades, experiencia y motivación”, señala Souza, “de ellas destaco su coraje, su motivación y su disciplina. Es un grupo que me tiene muy contenta y confiada en que en 2023 vamos a lograr un papel nunca antes visto”.

Para la entrenadora, enfrentar la pandemia significó un desafío muy grande. “Todo lo que nos saca de nuestra comodidad, de nuestra zona de confort, es un desafío, como el entrenar en la casa y mantener la motivación de las gimnastas, requirió de mucha paciencia, el factor psicológico fue determinante, por lo que valoro y felicito el trabajo que han realizado en este periodo”.

Una de las ventajas de las gimnastas frente a la pandemia fue su forma de vida. “Que pena que haya tenido que venir una pandemia para que la sociedad se preocupe de su salud y de la actividad física, pero con esto se comprobó que los deportistas enfrentaron mejor esta enfermedad”, explica Souza, además de señalar que se trata de un tema cultural, “es una realidad que las personas esperan hasta enfermarse, o que el doctor le encuentre el colesterol alto y les recomiende actividad física para empezar, debería ser al revés, que durante toda la vida mantengamos actividad física, practiquemos algún deporte, y así llevaríamos una vida mucho más saludable, sin tantos medicamentos, que al final también dañan la salud”.

LIGAGRD CHILE

Consultada sobre la experiencia de la LIGAGRD CHILE, impulsada por el profesor Jaime Sánchez, Débora Souza señala que no conoce una experiencia de este tipo en otros países y felicita la iniciativa.

“Es una idea muy buena y un aporte muy grande para este deporte, una disciplina que no es muy conocida, pero que es increíble, es un deporte muy lindo, y esta liga online sirvió para mantener los entrenamientos, las competencias, considera formación para los entrenadores, y también sirve para difundir nuestra actividad”, explica la entrenadora, “es una iniciativa muy completa y un gran aporte para esta disciplina”.

“La posibilidad de divulgar la gimnasia a través de internet me parece increíble, porque hoy todas las personas tienen un teléfono y pueden conectarse, he visto que muchas personas siguen la liga, incluso tengo personas que desde Brasil ven las transmisiones”, agrega, “y todavía no sabemos el impacto que va a tener en las nuevas generaciones, tal vez una niña va a ver las competencias desde su teléfono y cuando vuelva la normalidad va a querer practicar gimnasia en su colegio o en un club”.

“Espero que después de la pandemia seamos mejores, más fortalecidos, y consideremos lo que hemos aprendido en este tiempo, a nivel personal y profesional, porque tuvimos que aprender a vivir juntos, muchas veces encerrados, a ser pacientes, respetuosos, y espero que eso se vea reflejado en nuestras vidas, que valoremos lo que tenemos”, puntualiza.

Primer entrenador

Enrique Hidalgo Cordero, es profesor de Educación Física, Magíster en Alto Rendimiento Deportivo (Comité Olímpico Español) y Magíster en Resolución de Conflictos Escolares. Fue el primer entrenador varón de gimnasia rítmica deportiva, y fue el entrenador de la primera selección nacional de gimnasia que participó en un mundial (2003).

Uno de los hitos en su carrera fue la formación del Club de Gimnasia del Colegio Bautista, reconocido semillero de gimnastas de la Región de La Araucanía, donde se formaron las primeras grandes gimnastas de esta zona. “Estoy tremendamente agradecido de la rectora del colegio en aquella época, la señora Erna Toro, ella me dio todo el apoyo para formar esas primeras generaciones. Fue un apoyo incondicional hacia mi trabajo y estoy eternamente agradecido de ella y del colegio”, destaca el entrenador.

Luego se trasladó a Viña del Mar, donde fundó el Club Nacional de Gimnasia, para instalar un proyecto de gimnasia deportiva de alto rendimiento. “Ya tuvimos un equipo que fue campeón sudamericano (2016) y actualmente Viña es considerada como uno de los equipos fuertes, pero aún nos falta para alcanzar a Temuco”, agrega.

Publicidad