Sólo en 2021 sumaron 28 programas, más de mil horas de formación, 14 workshops y seminarios, y 1.200 “aprendedores” participando.

Carlos Isaacs Bornand, ingeniero civil industrial, es el director del Instituto de Innovación y Emprendimiento – iDEAUFRO, donde se diseñan programas específicos para instalar la capacidad de innovar en personas y organizaciones, por medio de la metodología “JustFail”, que combina el contenido del aula con la experiencia práctica.

Carlos Isaacs

“Lo que hacemos en iDEAUFRO tiene por objetivo que las personas puedan expresar todo su potencial de innovar y resolver problemas importantes que tiene la sociedad hoy en día, por ejemplo, trabajamos con profesores de colegios y liceos para innovar en sus prácticas, para que puedan formar jóvenes acorde a los desafíos del mundo actual”, señala Carlos Isaacs, agregando que “también ayudamos a profesores universitarios, estudiantes, emprendedores y empresarios tecnológicos para que puedan resolver sus problemas. Todo nuestro quehacer va dirigido a ayudar a las personas”.

Alumnos, profesores y empresarios

Según explica el directivo, la ayuda va hacia tres ámbitos principales: a los profesores para que innoven en los colegios, a los empresarios en sus emprendimientos y a los alumnos en la universidad, “todos nuestros programas combinan la tecnología, la didáctica pedagógica, la colaboración y una mirada hacia el futuro”, explica.

“Llevamos ocho años en esto y nos ha ido muy bien”, agrega, “porque cada vez tenemos un universo más amplio de profesionales, profesores y emprendedores que constituyen una red con quienes trabajamos en el desarrollo de la innovación”.

El año pasado se realizaron ocho programas vinculados a profesores y directivos de establecimientos educacionales, formando muchos profesores de La Araucanía, del Biobío, Los Ríos y de otras zonas como Iquique y Alto Hospicio, entregando un apoyo integral a sus equipos.

Ciencia 2030

“Igualmente tenemos programas al interior de la UFRO, apoyando a la Facultad de Ingeniería para integrar la innovación a través de todas sus carreras, y también en un proyecto que se llama Ciencia 2030, que busca generar innovación en la formación en ciencias y en todos los procesos, para llevar la ciencia a la industria y la economía”, explica Isaacs, “en este marco, recientemente se hizo una “Hackatón por el cambio climático”, en que el equipo ganador irá a la Antártica a exponer su trabajo”.

Además, tenemos programas específicos para empresas, donde implementamos un diplomado en inteligencia artificial, único en el sur de Chile, gracias a un convenio con IBM, que se suma a otros diplomados de digitalización y nuevos negocios en que hemos trabajado con instituciones como la Cámara Chilena de la Construcción a nivel nacional y 80 empresarios del mismo rubro, así como con empresas del rubro agrícola.

Problemas reales

A manera de ejemplo, hace un par de años se hizo un convenio con Aguas Araucanía para ayudarles a resolver sus propios desafíos. “Hicimos un concurso para que equipos de estudiantes intentaran resolver los problemas que tenía Aguas Araucanía. En síntesis, uno de los equipos fue financiado por Aguas Araucanía y fundaron una empresa que les estuvo proveyendo tecnología con estudiantes que incluso aún no se titulaban, y hoy en día, seguimos apoyando grupos de estudiantes que trabajan en problemas reales de las empresas”, relata Isaacs.

Finalmente el directivo destaca lo que considera la actualidad de los estudiantes y su futuro laboral. “Los estudiantes de hoy no vienen a ver a un profesor escribiendo en un pizarrón y rendir pruebas, hoy vienen a resolver problemas reales con tecnología e innovación, lo que a su vez les servirá para enfrentar de una manera diferente el mundo laboral, tomando el control de sus vidas. En un mundo de incertidumbre, donde nadie tiene la respuesta absoluta, la mejor manera de enfrentarlo es estar preparados y no se puede parar de aprender rápidamente. Probablemente los profesionales del futuro no se van a pasar seis años en la universidad, sino que pasarán a las empresas, siendo acompañados por profesores o instituciones como la nuestra directamente en su trabajo”.

Nueva Gestión Software

Luis Arriagada, gerente de Nueva Gestión Software www.nuevagestion.cl, empresa que elabora software para educación, fue alumno del diplomado en Inteligencia Artificial de iDEAUFRO y destaca lo que ha significado para su empresa y su trabajo.

Luis Arriagada

“iDEAUFRO y Araucanía Digital elaboraron este diplomado para potenciar a las empresas que tengan base tecnológica y para nosotros fue fundamental hacerlo, significó un impulso importante para desarrollar funcionalidades que no podíamos hacer tan fácilmente, y el diplomado nos ayudó a ver que existía una solución para esto”, explica Arriagada.

Según el ejecutivo, estaban desarrollando la segunda versión de un simulador de negocios con datos reales cuando se encontraron con ciertas problemáticas que no podían resolver, así es que lo presentaron en el diplomado, donde fueron acompañados por un equipo de iDEAUFRO para realizar un ejercicio práctico que les permitió encontrar la solución que necesitaban y llevar el producto a otro nivel.

“Si una empresa quiere llevar a la práctica una problemática es muy bueno que pasen por iDEAUFRO, que tienen programas, diplomados, personas especialistas en áreas que pueden ayudar y a precios muy accesibles en comparación con lo que entregan. Si un empresario lo ve como inversión, la solución que entregan se paga con creces”, afirma Luis Arriagada.

“En iDEAUFRO nos asesoraron con profesionales del área, con muy buena disposición, y llegamos más allá de la solución que necesitábamos, se hizo un trabajo serio y el resultado ante el diplomado lo vamos a presentar este segundo semestre”, puntualiza.

Colegio Diocesano Obispo Labbé

Mauricio López Leiva, Rector en Colegio Diocesano Obispo Labbé, señala que en 2017 dieron con iDEAUFRO. “Fue amor a primera vista. En el año 2018 pudimos visitar sus instalaciones en Temuco, observamos sus prácticas, su propuesta metodológica, el cómo estaban impactando en otros establecimientos educativos de La Araucanía, y a partir de ese momento, no sólo nuestro proyecto pedagógico cambió, sino que la cultura de nuestra institución inició un proceso de cambio cultural”, indica López Leiva.

Mauricio López Leiva

Respecto a la relación de su establecimiento con iDEAUFRO, señala que “podría definirla como una relación de “Hermandad”. Vemos a iDEAUFRO como parte de nuestra institución. Es como un hermano mayor, que te guía, que te escucha, que te estimula, que te cuida, te da afecto y centralmente te entrega herramientas de gestión que te dan un propósito compartido como comunidad. Nos convertimos en “Aprendedores.”

El rector explica que “Si le preguntas a un docente de nuestra institución cuál es la mirada con respecto a cómo desarrollar con los estudiantes una secuencia didáctica, él te va a responder a través del Aprendizaje Experiencial. Va a asumir como propio el Ciclo de Kolb, te va hablar de lo importancia de las Neurociencias en la atención y motivación de los estudiantes en las clases. Te va a explicar de las bondades del trabajo colaborativo, de observar el error como una oportunidad de aprendizaje. Somos un establecimiento en que en todos los rincones puedes observar lo que nos ha entregado iDEAUFRO”.

“Recomiendo al 100 % trabajar con iDEAUFRO. En estos tiempos de post encierro, es una excelente oportunidad para refundar las escuelas, para superar el viejo paradigma educativo de la revolución industrial. El de la clase expositiva, el del contenido el de la poca significación en la vida de los estudiantes”, explica Mauricio López Leiva, “en estos tiempos en que constatamos un cambio de mentalidad de nuestros estudiantes, apoderados, y docentes, es clave que las escuelas ejerzan un liderazgo para el cambio. Es clave que se construyan propuestas de valor educativas, que les entreguen sentido y propósito compartido a las comunidades. Y quién tiene esa llave, por su profesionalismo, inspiración y preparación es el equipo iDEAUFRO”.

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